BLAIR PRESENTA EN OMAGH LA NUEVA LEGISLACION ANTITERRORISTA
Blair presenta en Omagh la nueva legislación antiterrorista contra los disidentes del IRA
RAFAEL RAMOS Corresponsal LONDRES.
El primer ministro británico, Tony Blair, en un gesto destinado a demostrar la firme decisión de acabar con el problema de la violencia en Irlanda del Norte y empujar el proceso de paz, presentó ayer en Omagh una nueva legislación antiterrorista dirigida a meter en la cárcel a los integrantes del IRA Auténtico y del IRA Continuidad, las dos únicas organizaciones paramilitares que siguen sin aceptar un alto el fuego, pese a que hace unos días hicieron un gesto en este sentido que fue tildado de "cínico" por los gobiernos de Gran Bretaña y la República de Irlanda.
Blair viajó al Ulster desde Francia el mismo día que acabó sus vacaciones para dejar bien claro que el problema de Irlanda del Norte sigue figurando a la cabeza de su lista de prioridades y que los responsables de la masacre de Omagh hace diez días, en la que murieron 28 personas y más de 200 resultaron heridas, van a ser perseguidos con todos los recursos que permite la ley.
Blair, en una intervención en la ciudad norirlandesa, anunció que el Parlamento de Westminster va a ser convocado con carácter extraordinario el miércoles y el jueves de la semana que viene para aprobar una serie de medidas que equipararán la legislación antiterrorista británica con la recién adoptada por el Gabinete de la República de Irlanda.
La más destacada de las nuevas medidas consiste en la posibilidad de condenar a supuestos terroristas si un alto cargo de la policía declara bajo juramento que el acusado pertenece efectivamente a un grupo terrorista, lo cual va a abrir las puertas a que los integrantes del llamado IRA Auténtico, el grupo paramilitar responsable de la bomba de Omagh y cuya identidad es conocida por las autoridades, sean llevados ante la justicia. Asimismo, las grabaciones telefónicas podrán presentarse como prueba ante los tribunales. Blair descartó, sin embargo, como "inadecuada" la utilización de los cuerpos especiales antiterroristas del Ejército del Reino Unido, una medida que cuenta con el apoyo del Partido Conservador británico y de los unionistas y protestantes de Irlanda del Norte.
El primer ministro británico anunció medidas de Cooperación con la Garda (policía de Irlanda) para hacer mucho más difícil el tráfico de armas y de individuos violentos por la frontera entre el Ulster y la república, así como una serie de disposiciones legales que facilitan la detención de sospechosos de pertenecer a organizaciones paramilitares, aunque las pruebas al respecto no sean concluyentes. "Los terroristas que quedan en el Ulster no representan a nadie, van en contra de la voluntad democrática claramente establecida, y tenemos que hacer todo lo posible para que no vuelvan a provocar el trauma y causar el sufrimiento vividos por la provincia en los últimos días", señaló Blair tras entrevistarse con los dirigentes de la policía local y visitar a algunos de los heridos en el atentado de Omagh.
La reacción popular a la bomba de Omagh a ambos lados de la frontera ha permitido a los gobiernos de Londres y Dublín la adopción de la legislación antiterrorista más severa en toda la historia de las islas, incluso con el visto bueno tácito de los provisionales del IRA y de su brazo político, el Sinn Fein, que aspira a formar parte del nuevo gobierno de Irlanda del Norte.
El primer ministro irlandés, Bertie Ahern, ha convocado también con carácter de urgencia al Dail (Parlamento) para que refrende la ampliación del plazo máximo de detención sin juicio a 96 horas, y la tipificación como delitos del entrenamiento en la utilización de explosivos y armas de fuego y de la dirección de grupos violentos. La nueva legislación permitirá la confiscación de las tierras y propiedades de aquellos individuos que colaboren con los terroristas.
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