CASCOS VISITA A LOS NINOS HERIDOS EN EL ULSTER
Cascos visita a los niños heridos en el Ulster y discrepa de la política antiterrorista británica
RAFAEL RAMOS Corresponsal OMAGH (Irlanda del Norte).
El vicepresidente primero del Gobierno, Francisco Álvarez-Cascos, llegó ayer a la base de Aldergrave (Ulster) para reunirse con los familiares de las víctimas españolas del atentado de Omagh y visitar a los niños heridos. Anoche debían ser repatriadas las dos víctimas mortales de la acción terrorista
Aplazada a hoy la repatriación a España de algunos de los niños internados
El vicepresidente primero del Gobierno, Francisco Álvarez-Cascos, visi-tó ayer en hospitales de toda Irlanda del Norte a los niños españoles que resultaron heridos a consecuencia de la explosión de la bomba del sábado en Omagh, y negoció con las autoridades británicas el traslado de los cadáveres de las dos víctimas fatales.
Tras la superación de una serie de obstáculos burocráticos, estaba previsto que un avión militar de las fuerzas aéreas españolas partiera a las once de la noche de la base de Al-dergrave, condado de Antrim, con destino a Getafe, transportando los cuerpos de Rocío Abad, de 24 años, y de Fernando Blasco, de doce,Médicos españolesexaminaron a los niños heridos para decidir cuáles podían ser trasladados a Madrid
acompañados de sus familiares.
Álvarez-Cascos agradeció la positiva actitud del Gobierno del Reino Unido y su colaboración, pero dejó claras las discrepancias entre Londres y Madrid a la hora de abordar el problema del terrorismo. "Se trata de diferencias -dijo Cascos en una rueda de prensa a la puerta del hospital del condado de Tyrone, en Omagh- que responden a diferentes tradiciones, diferentes visiones y diferentes realidades."
El vicepresidente primero del Gobierno comentó que "el terrorismo no tiene matices" y, por tanto, hay que combatirlo con dureza y sin matices, prescindiendo de interpretaciones, de motivos y de quiénes sean sus autores. La política antiterrorista de Londres, por el contrario, ha consistido en negociar con los terroristas un alto el fuego y una fórmula política para el Ulster, y en hacer esas "matizaciones" con las que Álvarez-Cascos se declaró en desacuerdo.
Los presos del IRA y otras organizaciones que se han sumado a la tregua van a ser premiados con la libertad en un plazo máximo de dos años, mientras que los pertenecientes a los grupos que siguen en estado de guerra (INLA. LVF. IRA Auténtico y Consejo Armado de la Continuidad) seguirán en la cárcel.
Dos aviones militares y uno civil -en el que viajaba Álvarez-Cascos acompañado de un grupo de funcio-narios del Ministerio de Asuntos Exteriores- aterrizaron poco después de las once de la mañana en la base de Aldergrave, una miniciudad, con sus propias tiendas, iglesias, parques infantiles y hasta oficina de correos, en la que centenares
de soldados británicos y sus familias viven completamente aislados del mundo exterior.
El número dos del Gobierno español se reunió en la base con los familiares de los niños heridos que viajaron desde España en los aviones militares, con otros que ya lo habían hecho por sus propios medios y con los padres y abuelos de las dos víctimas mortales. Las autoridades británicas habían preparado una sala de conferencias y tenían un intérprete por si las familias o algún portavoz querían hablar con la prensa, pero la sugerencia fue recibida con una rotunda negativa. El acceso de los periodistas a los hospitales estuvo prohibido.
"Todos los terrorismos, del país que sean, tienen elementos comunes. Siempre se trata de grupos minoritarios y fanáticos, de gente afectada por una especie de estado de lo-cura, de acciones que no responden al sentido común y a la lógica, obra de enajenados y cobardes que no saben lo que es la dignidad y la decencia, que van contra la civilización y los derechos humanos", manifestó el vicepresidente primero del Go-bierno.
En los aviones militares viajaron dos equipos médicos, integrados por tres doctores y cuatro enfermeras, que ayer examinaron a los niños heridos y, tras evaluar su estado y escuchar los deseos de los familiares, decidieron quiénes podían ser trasladados a España y quiénes deberían quedarse en Irlanda del Norte para seguir tratamiento.
"El Gobierno español ha querido expresar su solidaridad con las víctimas mediante tres tipos de gestos: con mi presencia física aquí, con la colaboración directa de las embajadas en Londres y Dublín, y con el apoyo logístico en la forma del envío de los médicos y de los dos aviones militares", añadió Álvarez-Cascos. La intención inicial era que los heridos fueran trasladados a España ayer mismo, pero por problemas lo-gísticos el viaje ha sido aplazado hasta hoy.
Álvarez-Cascos viajó por carretera a Omagh, compró una corona de flores en la calle principal y la depositó en el lugar de la explosión, junto a muchas otras con que los habitantes de la pequeña localidad del condado de Tyrone han querido expresar su dolor y su cariño hacia las víctimas de la bomba del sábado. Cascos atribuye a la fatalidad la presencia de los niños en Omagh y no a la imprudencia de la escuela
Después se trasladó al hospital del pueblo, donde visitó a dos niñas heridas levemente y a dos amigos irlandeses con quienes estaban al producirse el atentado, y explicó que las encontró "animadas y muy contentas de estar junto a sus seres queridos". Posteriormente, recorrió otros centros médicos en Derry y Belfast.
El vicepresidente atribuyó la presencia de los niños españoles en Omagh cuando estalló la bomba a la mala suerte y no a ninguna falta de responsabilidad por parte de quienes estaban a cargo del grupo, y explicó que ni las víctimas ni sus padres se preguntan ahora quiénes han sido los autores del atentado y por qué, sino que tan sólo les interesa que la recuperación sea lo más rápida y satisfactoria posible.
Mientras, en Madrid, ya está todo dispuesto para acoger a los heridos que puedan llegar hoy procedentes de Irlanda del Norte. El hospital Doce de Octubre será el centro donde ingresarán previsiblemente ocho de los diez jóvenes heridos, ya que los dos restantes no se encuentran, por el momento, en condiciones de resistir el viaje.
Cuatro de los heridos permanecen en la unidad de cuidados intensivos de varios hospitales de Irlanda del Norte. Se trata de Beatriz Puig Helguero, de once años, cuyo estado es crítico y de Marta Ordóñez Pardieu, de nueve. A ellas hay que añadir los hermanos Gonzalo y Teresa Blanco."
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